Nozbe

¿Vives en el tiempo real o intentas ponerte al día? A veces, en el afán de alcanzar el hoy, puede ayudar el revocar algunas de tus rutinas consagradas con el tiempo. Por ejemplo:

1. Levántate una hora antes

Hace sesenta años, no se conocía el concepto de noticias a altas horas de la noche (23.00 h). La gente se iba a la cama entre las 9.30 y 10.00 h de la noche. Una vez que la gente comenzó a quedarse despierta para ver las últimas noticias, las cadenas comenzaron a hacer programas nocturnos de entrevistas. Como resultado, toda la población se queda despierta hasta más tarde que la generación anterior.

¿Por qué no ir a la cama antes y levantarse una hora antes? En esta hora extra, puedes ver el amanecer, meditar, hacer ejercicio o ir al trabajo antes de que empeore el tráfico. Las actividades que emprendes a esa hora tan temprana pueden afectar a tu perspectiva sobre el resto del día. Para obtener una perspectiva fresca, sacude tu rutina ¡y levántate antes!

2. Trabaja en el porche de tu casa en lugar de en la oficina

Cuando cambias el lugar y el paisaje, abres nuevas perspectivas. Como alternativa, puedes trabajar debajo de un árbol o en la terraza de una cafetería local mientras hace buen tiempo. El estar al aire libre te abre los sentidos para ver cosas que no ves en la oficina. Cuando trabajas en un entorno natural y apacible, ganas en tranquilidad en comparación con tu agitada rutina laboral. Hazlo para algunas tareas (en particular, las tareas que exigen conceptualización o pensamiento creativo, como tu revisión semanal) y serás más productivo que nunca.

Empieza por identificar los sitios de tu vida que son refugios a los que ir, ya sean una biblioteca o simplemente estar sentado en el coche en el aparcamiento de un centro comercial. Pronto verás las ventajas de cambiar el lugar donde trabajas.

3. Si es posible, procesa tu correo electrónico solo una vez a la semana

Aplaza el lanzarte sobre todo tu correo. La mayoría de las cosas no son tan urgentes que sea necesario atenderlas cada día. A menudo tendemos a imponer en nuestras vidas una inmediatez innecesaria.

4. Si es posible, aparca tus llamadas durante un tiempo

Piensa como si estuvieses de vacaciones y no tuvieses disponibilidad un par de días. No tienes que responder inmediatamente a cada llamada. Cuando retines las llamadas durante unas horas, o un día, consigues tiempo para lograr objetivos de un modo que es imposible cuando estás preocupado respondiendo llamadas. Las encuestas de trabajo muestran que la interrupción principal y pérdida de tiempo de la jornada de trabajo es el teléfono.

Desde luego, no quieres estar inaccesible en todo momento, pero puedes dirigir a los que pueden llamarte. Deja un mensaje en tu contestador automático o a tu recepcionista, por ejemplo, diciendo que no estarás disponible un par de días o hasta las 3.00 h de la tarde o lo que te parezca. Así, les estás dirigiendo educada y profesionalmente de manera que os beneficia a ambos: a ti y a quienes te llaman; tú conseguirás un breve respiro y ellos sabrán cuándo ponerse en contacto contigo.

Podrías utilizar una categoría «teléfono» en Nozbe para cuándo procesar todas las llamadas no contestadas más adelante.

5. Haz caer el 80 por ciento improductivo de tus actividades

El principio de Pareto (la regla «80/20») afirma que el 80 por ciento de tus actividades contribuyen solo al 20 por ciento de tus resultados. El 20 por ciento restante de tus actividades contribuye al otro 80 por ciento de tus resultados. Tomemos una ferretería como ejemplo: alrededor del 20 por ciento de sus existencias representa el 80 por ciento de los ingresos; el 80 por ciento restante de las existencias representa solo el 20 por ciento de los ingresos.

La clave del éxito de la venta al por menor es identificar el 20 por ciento que produce la mayor parte de los ingresos. Un gerente de tienda inteligente sabe colocar ese 20 por ciento donde esté más accesible y pone el resto donde, a pesar de que se puede alcanzar, no está a mano. Identifica qué actividades en tu trabajo (y vida personal) te respaldan y te ofrecen los mejores resultados. Ten la fuerza suficiente para abandonar las actividades que no te benefician: deshazte de ese 80 por ciento improductivo.

6. Pide opiniones

¿Has ido alguna vez a comer con un colega y habéis comenzado a hablar de enfoques para trabajar de forma más eficaz? Después de unos minutos, ambos tenéis una conversación profunda generando grandes ideas de todo tipo. Entonces, cuando el camarero os toma nota u os trae la factura, ¿qué pasa? La conversación se dispersa.

Cuando ambos volvéis al trabajo, a menudo esas ideas se olvidan o quedan en un segundo plano. Si conscientemente programas una reunión con el único propósito de que salten chispas de creatividad, tendrás el control de tu tiempo y tendrás algunas de las sesiones más productivas que jamás hayas tenido.

Cuando estás en contacto con otras personas, te expones a mundos completamente nuevos: sus mundos. Cuando interactúas con otra persona, obtienes el beneficio de su información, además de la tuya propia.

Siempre debes estar al acecho de otras formas de sacudir tu rutina para los conocimientos y avances que podrían resultar: cada día y cada momento tienen un gran potencial.

Jeff Davidson
The Work-Life Balance Expert® (el experto en conciliación de la vida laboral) y principal líder de pensamiento en cuestiones de conciliación de la vida laboral. Trabaja con organizaciones que buscan incrementar su productividad general mejorando la conciliación de la vida laboral de su plantilla.

Ha escrito Breathing Space, Simpler Living, y Dial it Down, Live it Up. Visita BreathingSpace.com o llama al (+1) 919-932-1996 si deseas obtener más información acerca de las conferencias y seminarios de Jeff, entre los que se incluyen:

- Managing the Pace with Grace®,
- Achieving Work-Life Balance™,
- Managing Information and Communication Overload®