No soy creativa… y lo que es peor—soy rubia. Aunque todavía se me ocurren ideas. A veces :-) Cuando lo necesito, me esfuerzo por reflexionar y propongo una buena solución o un plan. Más a menudo, simplemente surgen de mi cabeza pensamientos interesantes en las situaciones más inesperadas… Como no quiero perder estos pequeños tesoros, siempre los capturo. Y te animo a que hagas lo mismo.
¿Cuál es el propósito de todo este revuelo?
El volcado de ideas es un procedimiento realmente práctico—tanto si lo haces de forma rutinaria como espontáneamente. Los pensamientos en la cabeza, aunque valiosos, pueden ser un obstáculo para la productividad. Cuando te dan vueltas en la cabeza, salen a la superficie una y otra vez en momentos no adecuados, te estresan y, lo que es peor, se pierden cuando de hecho son necesarios.
Puede que desees realizar sesiones de volcado de ideas por dos motivos: