La lectura es una de las primeras habilidades que desarrollamos en el colegio. Aprovechamos esta habilidad a lo largo de nuestra vida cuando conducimos hasta la oficina (sí, leemos las señales de tráfico), cuando procesamos nuestros correos electrónicos o asimilamos un informe, cuando navegamos por las noticias, cuando revisamos las redes sociales y la lista sigue. Apenas vemos la lectura como un acto que enciende nuestra pasión o cambia nuestra vida.