No es fácil cerrar un acuerdo satisfactoriamente con el ritmo cada vez más acelerado que hay en el mundo de los negocios. La gente tiene períodos de atención cada vez más breves y los acuerdos se producen con mayor rapidez que antes. La extrema presión obliga a los CEO y demás ejecutivos a cerrar contratos complejos mediante negociaciones de alto riesgo en las que un error puede costar millones. La presión pone a estos negociadores en tal estado de alerta constante en el que algunos son propensos a romperse por el estrés. Lee este artículo para aprender a gestionar las negociaciones cuando las cosas se ponen estresantes.