La gestión de proyectos puede considerarse tradicionalmente la columna vertebral de las empresas de construcción, empresas de arquitectura, agencias de publicidad y de diseño gráfico, es decir, aquellas que tienen un «proyecto» cliente obvio que gestionar, aunque ahora también está entrando en el ámbito de los servicios profesionales, ayudando a los equipos a hacer un seguimiento de los compromisos de los clientes, regulando las prioridades de la competencia y, en general, permitiendo una mejor comunicación entre los empleados, un mejor servicio de atención a la clientela y la entrega de productos más eficientes que hacen un aporte positivo a la rentabilidad de sus resultados finales.